19-NOV-2017
Ruta
-Diseño: JJVN y Rubén Retuerta
-Recorrido: Guadalajara - Iriepal - Pilancones - Lupiana - camino Valdeperros (río Ungría) - Valdeavellano - senda bajada arroyo del Nacimiento - río Tajuña hacia Horche - Lupiana - subida de los pinos de Centenera hasta el AVE - bajada la Punky - Guadalajara.
- Distancia: 83,0 Kms.
- Desnivel acumulado: 974 m.
- Tiempo: 4:27:23
- Modalidad: Montaña
- Modalidad: Montaña
-¡Uffff, que fresquete oiga!
-Hombre, que ya se acerca diciembre y hay que abrigarse ¿no?. La ropa de invierno habrá que ir utilizándola ya, creo yo.
-Es que a media mañana está haciendo calorcillo y luego esa ropa casi que estorba, y más subiendo.
-Usted sabrá pero, en horas tempranas, la escarcha ya va apareciendo por los caminos.
Mañana de baja temperatura incluso poniéndose de parte, y al lado, del Dios Ra. No estaba el mitológico egipcio por la labor de calentar a quienes de buena hora ya disfrutaban de un agradable paseo. A las 8:30 la rotonda de la bici no daba para más de 3 grados y subir a Iriepal y su camino del cementerio se hace duro para los que, osadamente, hemos elegido cullote corto y solo manguitos o una camiseta. De nada sirve, salvo para romper a sudar, darse un calentón en la segmento de la tía Blasa. El frío no deja que el cronómetro se ralentice así que los segundos suman y, con ellos, el segmento no mejora.
Hoy, el grupo ha crecido un poco en participantes y los Bicifulleros, aunque parezca mentira, estamos en minoría en el mini pelotón. Habrá que organizar bien al equipo si no queremos que esto pierda fuerza y se pierdan las batallas... ja ja ja.
¡Al lío!... subimos el camino del cementerio de Iriepal. Subimos en plural, sí, porque casi vamos juntos toda la ascensión. Parece que hoy, que no está nuestra antorcha, nuestro escapista yeclano se lo toma, también, con calma aparente. Raúl y Marcos, dos amigos que nos acompañan en alguna salida, se van quedando atrás. Raúl no anda bien de salud. Un resfriado le tiene algo mermado de fuerzas y Marcos se queda para acompañarle. Decidimos bajar los Pilancones hacia Lupiana y Raúl, que se siente mareado, dará media vuelta y dará por concluida la aventura. Lo dicho, Marcos se queda acompañándole y tenemos que decirles hasta pronto. Hemos quedamos cinco.
Por el camino de Valdeperros, buscando la subida a Valdeavellano, están limpiando y ensanchando. En realidad es casi una autopista para las btt y nuestro yeclano toma el mando. Pepe se hace todo el tramo en plan liebre. Rubén y yo llevamos la cuerda echada. Hace mucho frío y el río Ungría no ayuda a que la sensación térmica pueda ser un pelín más agradable pese a que Ra brilla desde las alturas.
La subida a Valdeavellano no es muy dura. El desnivel se mantiene, prácticamente, igual hasta el final. Se puede mantener un ritmo constante y el terreno, además, no opone resistencia. El firme es perfecto.
- Pues subir con frío no debe de ser nada agradable.
- La verdad es que no. Pero nos sirve para entrar en calor y, sobre todo, para ir consumiendo las fuerzas de nuestro yeclano, que ya empezaba a pagar sus kilómetros al mando. Bueno, con este demarrador nunca se sabe donde puede saltar la liebre.
La senda que baja el arroyo del Nacimiento no es excesivamente complicada. Algo técnica al principio con un par de pasos, con piedras grandes y una segunda parte sencilla, bonita y que te deja más tiempo para el relajo. Siguiendo la vega del Tajuña nos vamos dirección Horche y, otra vez, a Lupiana. Nuestra liebre sigue "trabajando"... ¿por que será?. Ya camino de Centenera, a la izquierda, tomamos la ascensión de los pinos que nos llevan hasta la vía del AVE. El grupo va liderado por Rubén. Nuestra joven estrella es hoy el fuerte del grupo y nuestro escapista yeclano no es muy amigo de los rampones exigentes que nos encontramos. Pocas diferencias al llegar arriba con sorpresa: Rubén llega el último.
- Claro, atacó sin cabeza y se vino abajo ¿no?. Con el antorcha hubieran echo equipoooo...
La mañana está echada y decidimos bajar hacia Iriepal por la cuesta conocida como la Punky. No es cuestión de agotar todo el tiempo sobre la bici y quedarnos sin recuperación de líquidos y tertulia bicifullera.
José Luis, otro de nuestros acompañantes hoy, se lanza por sendas y cuestas como si su bici no llevara frenos y, antes de que podamos darnos cuenta, le hemos perdido de vista porque ya está esperándonos abajo. Pan comido para el descender la Punky. El resto, incluido Paco, que es compañero de salidas de José Luis, bajamos más tranquilos, prudentes o... miedosos... ja ja ja. Buenos unos más que otros y, mira por donde, Rubén cata el suelo como anécdota del día. Cullote roto y ¿servirá nuestro Bicifullero para un descosío?... Ja ja ja, seguro que servirá para eso y más... ¡ándale!.
BICIFULLEROS POR GUADALAJARA.



El próximo día no ataco que luego no salgo en las fotos 😂😂
ResponderEliminarBuena crónica, envidia me da no haber estado dando martllazos junto con Rubén 😉😉😉. Hoy te tocó de fotógrafo a ti Buly
ResponderEliminarA ver cuando te haces seguidor...
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