Rodar en Grupis

18-FEB-2018


Ruta:

Diseño: Gonzalo S.H
Recorrido: Guadalajara - Chiloeches - Pozo de Guadalajara - Pioz - Pezuela de las Torres - Olmeda de las Fuentes - Nuevo Baztán -  Valverde de Alcalá - Corpa - Pezuela de las T. - Pioz - Pozo de Gu - Chiloeches - Guadalajara.
Distancia: 90,7 Kms.
Desnivel acumulado: 974 m.
Tiempo: 3:52:38
Modalidad: Carretera.

Me lavanto a las 7 a.m. y miro por la ventana. "Hoy brillará el sol", pienso. Hemos quedado a las 9:15 con intención de rodar unos 100 kms. Dos horas antes, empiezo a prepara el ritual de cada salida. Soy incapaz de meter nada en mi estómago si no llevo un rato activo, por eso lo de amanecer con tiempo, más que de sobra, antes de la cita con mi flaca.

Está amaneciendo. Alba y Aurora, las hermanas pequeñas del Sol y la Luna, están haciendo, ya, su presentación en distintos puntos cardinales del planeta. El tiempo, para hoy, promete sol y temperaturas agradables. El viento, como siempre, es una cuestión de estudio y planificación, si no se quiere depender de sus imprevisibles caprichos. Pero no sería Eolo, esta vez, nuestro peor enemigo... que también.

LLevo apenas 50 kilómetros rodados en lo que llevamos de 2.018 y las ganas de rutear y coincidir con el grupo son mayores que un premio de lotería. Bueno mayores no creo, pero más fáciles sí. Con puntualidad británica, más 5 minutos, empezamos a rodar en dirección a Chiloeches. El viento parece que quiere ayudar y nos plantamos en el municipio en un pis pas, en un santiamén, periquete... abrir y cerrar de ojos. Subimos en grupo hacia el alto de la Campana. En cuanto pisas el asfalto de esta localidad notas que algo mágico y sobrenatural, que ocurrió alguna vez allí, acompaña a las sensaciones. "Vamos Keko, una vuelta más", es la frase de ánimo que se lee, escrita, sobre el asfalto una y otra vez.

No hay demarrajes. No hay antorchas. No hay yeclanos... Ja, ja, ja. La grupetta sube compacta. Ángel lleva, también, mucho tiempo fuera de los circuitos y, aunque aún no pinta canas, parece que el respeto cala en esta primera ascensión. Digo solo  que  "parece" porque casi desde la primera rampa hemos llevado delante una silueta sobre dos ruedas. No probar la "caza" es algo que no está en las mentes de algunos de nuestros bici-paparazzis. Lo dicho, unos trescientos metros antes de coronar, el solitario ciclista está a tiro y solo Ángel, Gonzalo y yo, aunque le acabamos pasando, seguimos a nuestra machacona marcheta. El trio de tigres, alegres, ha coronado con cierta ventaja y nos espera para rodar en metafórico trenecillo. Nuestro desconocido ciclista se pega al grupo y nos acompaña en la larga recta que llanea hasta Pozo de Guadalajara.

Primera inclemencia, no temporal, del día. Nuestro improvisado farolillo rojo me toca la espalda y avisa: "Vas pinchado en la rueda de atrás". Según avanza se lo va comunicando al grupo que, en fila de uno y acoplados a sus monturas, disfrutaban del empuje del viento que iba ayudando sin pedir nada a cambio. Primer stop and go. Como no hace frio no da pereza quitarse los guantes y cazar ratones... je, je, je, seguimos veloces.

Pasamos Pozo y, también, Pioz dirección a Mondejar. Enseguida viramos a la derecha y un asfalto rugoso y lleno de baches nos lleva hasta Pezuela. Bueno un pelín antes, ya en comunidad madrileña, el asfalto mejora progresivamente. Desde Pezuela y hasta Olmeda de Fuentes seguimos favorecidos por el viento. Las largas rectas invitan a demarrar, atacar y probarse uno mismo sobre su flacucha. A Olmeda se llega en descenso, pero el viento ya empieza a molestar. Desde aquí a Nuevo Baztán solo son cuatro kilómetros, los dos últimos en ascenso. Eolo ya nos acompañará, de cara y que cruz, durante el resto de kilometraje de la mañana.

La verdad es que la ascensión hasta Baztán es muy bonita y el sol configura un paisaje encantador. Mirando "suseia" , más arriba, vemos un pequeño pelotón en su particular lucha por coronar. Empezamos a subir y el viento consigue separarnos en los primeros metros. Bueno, el viento y las formas físicas... ja ja ja. Angel y yo miramos hacia abajo y "ultreia", más allá, también vemos como se acerca otro numeroso pelotón dominguero. La verdad es que por esta zona las carreteras y caminos están muy, pero que muy, concurridos por ciclistas y senderistas.

Gonzalo ha demarrado desde abajo y se ha ido separando del primer grupetto. Le siguen Rubén y Alf, dejando ya, en tierra de nadie, a un Pabli que quiere y no puede... je je je. Testigos, viniendo desde atrás, disfrutamos de las maniobras de los PRo y sus batallas. Repostamos agua, comemos algo y, nuevamente veloces, continuamos con la ruta. Veloces es hablar por hablar, el viento entra por todas partes y resulta complicado avanzar sin perder el ánimo. Para acercarse a Valverde De Alcalá hay un par de kilómetros de descenso, sin peligro, que nos ayuda a luchar contra el endiosado fenómeno atmosférico. A Corpa, siguiendo la M-225, se llega en un corto pero exigente ascenso. Exigente más por el inclemente ventilador mundial que por la rampa en sí misma. Si fuera verano igual se agradecía pero ahora...

Poco a poco van cayendo los kilómetros y, poco a poco, volvemos a nuestro punto de partida repitiendo pueblos a nuestro paso. Saliendo del Pozo y, más o menos, por el mismo lugar que el primero, pero en sentido contrario, nos topamos con el segundo Stop and Go de la mañana. Vuelvo a pinchar la rueda trasera. ¿Casualidad? ¿mala suerte?... caprichos del destino. Volvemos a cazar ratones, es decir a quitarnos los guantes y culminar la faena. No me estiendo más. Llegamos a Guadalajara más tarde de lo planeado y, como casi siempre, con la sensación de que los Grupis "always walk alone"... se dice así ¿no?... je je je.


Fuente en el Nuevo Baztán... que bien olía el asado por todas las calles


BICIFULLEROS POR GUADALAJARA

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